Las adaptaciones cinematográficas de obras literarias corren, por lo general, con pésima suerte… las de cómics obtienen resultados aún peores. Tal es el caso de V for Vendetta escrito por Alan Moore y dibujado por David Lloyd.
La contraportada de V de Vendetta asegura que es todo lo que los cómics supuestamente no deben de ser… en parte tiene razón, porque la trama invita a la anarquía y la subversión.
Escrita, dibujada y publicada de 1982 a 1988, la historia arranca cuando después de la Tercera Guerra Mundial un régimen fascista se alza en Inglaterra, teniendo como uno de los personajes centrales a Eve Hammond, una chica de 16 años que ejerce la prostitución y la rescata de un ultraje por uno de los personajes más emblemáticos del cómic moderno: “V”.
¿Quién es “V”? Nadie lo sabe. Sólo que es un revolucionario enmascarado que incita a todo el país a la rebelión, ofreciendo a los personajes -y al lector- consejos como "La anarquía tiene dos caras: creadora y destructora. La destructora derriba imperios y la creadora construye un mundo mejor con los escombros” o bien "En una burocracia, los archivos son la realidad. Cambiándolos, podemos recrear el mundo".
La trama creada por el dibujante y escritor británicos muestra dos antagonismos, y ninguno de los dos es necesariamente “bueno” o “malo”. Son conceptos: anarquía contra fascismo. Representado el primero por “V” y el segundo por el Dictador Adam J. Susan, ambos exponen sus puntos de vista y los defienden… aunque para “V” la justicia no es más que una zorra que le gustan los hombres vestidos con uniformes.
Los personajes de V For Vendetta están muy bien creados: Eve, la jovencita que es protegida víctima de “V”, el dictador Susan, un hombre patético tras la imagen de rígido fascista, y por supuesto “V”, quien con su máscara del soldado inglés Guy Fawkes y jamás revelar su identidad, representa conceptos como la venganza, la anarquía, la justicia y la libertad.
No en vano Alan Moore está considerado como el mejor guionista de cómics actualmente. Logra una estupenda fusión de texto y dibujo, con obras inolvidables como From Hell, o League of Extraordinary Gentlemen… aunque sus adaptaciones cinematográficas han dejado mucho que desear.
La historia es cruda: inspira soledad, miseria. La abrumadora tristeza de un pueblo bajo un régimen fascista, donde todos los personajes se sienten solos y los devora la miseria. Un mundo en la misma línea que Fahrenheit 451 de Bradbury o 1984 de Orwell. Futuros dominados por el totalitarismo, y que pueden ser un espejo del presente.
La película de los Wachowski (2006) es como gran parte de su filmografía: una trama débil pero estupenda visualmente, centrándose en “Izquierda de USA vs. Derecha de USA”, omitiendo el profundo contenido sociopolítico de la trama. Alan Moore criticó fuertemente el resultado, opinando que era la obra de estadounidenses que no se atrevían a criticar a su gobierno cuando él sí (hay que tener en cuenta que escribió la historia cuando Margaret Thatcher estaba en el poder).
Por fortuna, tanto la adaptación cinematográfica conserva una de las frases más memorables, que sintetiza gran parte del mensaje: cuando “V”, después de ser bañado en balas, le dice a los miembros del partido fascista: “No me puedes matar porque detrás de esta máscara hay una idea, y las ideas son a prueba de balas”.
Publicado en la revista "Los perros del alba".
viernes, 7 de agosto de 2009
MR ZSASZ: UNA CICATRIZ MÁS, UNA VIDA MENOS

La galería de villanos de Batman es, sin duda alguna, una de las más grandes y ricas en el universo de los comics. Los malvados que aterrorizan a Gotham City son de todas las clases, de todas las temáticas y de todas las personalidades imaginables, la mayoría igual de locos que el multimillonario disfrazado de murciélago al que pretenden destruir.
Algunos bati-villanos son famosísimos, como el Joker. Otros son genios criminales, como el Pingüino.
Pero otros… algunos dan miedo, porque son asesinos seriales que bien podrían existir en nuestro mundo… sin embargo, en nuestro mundo no hay un Batman que nos defienda. Uno de ellos es Victor Zsasz.
UN VILLANO ATERRADOR
Alan Grant y Norm Breyfogle fueron los creadores de este tétrico villano. El primero escribiendo el guión y el segundo dibujando.
Victor Zsasz es un asesino serial que acecha en las calles de Gotham City como tantos otros psicópatas. Lo que lo hace diferente es que cada que mata a alguien, Zsasz se hace a si mismo una cortada. Como resultado, tiene todo el cuerpo repleto de cicatrices. “Me hago daño para recordar que soy humano”, se justifica. Zsasz no discrimina. Mata a quien sea y sin seguir un patrón específico, aunque prefiere usar un cuchillo con el que corta las gargantas de sus víctimas.
Hizo su primera aparición en el número uno del comic “Shadow of the bat”. Arco de cuatro partes donde el defensor de Ciudad Gótica es internado en el Asilo Arkham junto con muchos de sus peores enemigos. En esta historia, profundizamos en la gran inteligencia de Zsasz, quien desde el primer número discute sobre el pensamiento de Rene Descartes con Jeremiah Arkham, a quien manipula a su antojo.
La mente de Zsasz trabaja de forma misteriosa, como todo asesino serial que se precie de serlo. Él ve al resto de seres humanos como seres sin aspiraciones, sin intereses, sin pasiones, a los que despectivamente llama “zombies”, de tal forma que su misión en el mundo es “liberar” a estos muertos vivientes de sus existencias sin sentido… al parecer, lo único que a Zsasz le da sentido es asesinar, y acto seguido hacer una cortada en su cuerpo. Cuando mata a alguien, le gusta dejar al cadáver sentado o recostado, como si aún tuviera vida.
Es extremadamente inteligente y culto, podríamos decir que pertenece a la escuela “Hannibal Lecter” de los asesinos seriales
EL ORIGEN DE MR. ZSASZ
Nos enteramos por primera vez del origen de Mr. Zsasz en el número 3 de “The Batman Chronicles”, cuando el asesino serial se lo cuenta a una doctora del Asilo Arkham durante su sesión de terapia.
El origen de Zsasz es una dura crítica la la superficialidad de la clase alta. Resulta que él era hijo de una poderosa familia. Llevaba una vida llena de lujos y comodidades: viajes, mujeres, diversión… en fin. Un mal día sus padres mueren en un accidente, lo que le hace sufrir una terrible depresión y malgastar su dinero en apuestas. La suerte no le favoreció en lo absoluto a Victor Zsasz, así que va perdiendo gradualmente su dinero hasta que el último centavo se despide de él en el Casino de Gotham City, cuyo propietario no es otro sino el Pingüino, quien con sus cartas fuertes y su irritante risotada hacenn que Zsasz decida ponerle fin a su vida.
Listo para saltar de un puente, Zsasz se topa con un vagabundo que pretende asaltarlo. Instintivamente el futuro asesino le arrebata el cuchillo con el que lo iba a asaltar y lo mata. Así, Zsasz comprende el sinsentido de la vida, y asume como su deber liberar a los seres humanos de esa carga, pero haciéndose daño a si mismo, así que tras su primer asesinato sigue la primer cortada. La historia concluye con el villano estrangulando a la doctora que le daba terapia.
ALGUNOS MOMENTOS MEMORABLES EN LA HISTORIA DE ZSASZ
Una de las historias que hicieron a Zsasz famoso fue en la tercera parte de la saga más importante de Batman: “Knightfall”. Donde el criminal toma como rehenes a un grupo de alumnas de un internado para jovencitas. “Cada marca significa un asesinato, una vida menos” les dice y después las amenaza: “Quiero gozar de una noche tranquila. Si quieren llegar a formar parte de mi, sólo hagan ruido”. Batman y toda la policía de Gotham City se dedican de lleno al internado “Bates” (ingenioso nombre, que es un homenaje al asesino serial de “Psicosis”, novela escrita por Robert Bloch y posteriormente adaptada al cine por el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock), pero Zsasz les da batalla y de paso tortura psicológicamente a Batman. Esta historia es una de las más memorables de la igualmente memorable “Knightfall”.
En “Girlfrenzy: Batgirl #1”, donde se nos muestra una historia inédita de Batgirl, nuestra querida “Batichica” original, es decir, Barbara Gordon, se enfrenta a este mortífero asesino serial, y cuando él está a punto de asesinarla, la superheroica se salva de la manera más simple y al mismo tiempo más ingeniosa: Zsasz se acaba de hacer una cortada para enumerar su último homidio y ese ese momento cuando aparece Batgirl, quien se limita a echarle sal en la herida, lo que desconcierta al asesino serial y le da a la hija del comisionado James Gordon la oportunidad de noquear al villano.
En el arco de dos números “Victims”, sucede lo tantas veces ha sucedido en las historias de Batman: Zsasz escapa del Asilo Arkham y logra colarse a una fiesta organizada por Bruce Wayne en su mansión. Es allí donde apuñala a Alfred, el fiel mayordomo del Hombre Murciélago. Esto hace que Batman se enfrente al asesino serial con mucha mayor fuerza, habilidad y odio. A lo largo de los dos números se da la emotiva relación entre el millonario de Gotham City y su querido mayordomo.
Lejos de sus apariciones en los comics, Zsasz fue caracterizador por Tim Booth en la película Batman Begins, aunque no le hace honor a su nombre ni mucho menos a su personalidad, quedándose como un personaje secundario. Por el contrario, en el videojuego para X Box, “Batman: Dark Tomorrow” el jugador tiene que enfrentarse a este asesino, y la imagen que reproduce el videojuego es mucho más intimidante.
EL COMIC QUE NO APARECIÓ
Resulta que existe una historia jamás publicada que tiene como protagonista a Zsasz, pero debido a ser extremadamente violenta jamás salió a la luz.
Devin Grayson escribió una historia de un solo número en la que el hilo argumental de todas las bati-colecciones era que en ese número Batman moría… la historia de Grayson era tan siniestra y la muerte de Batman tan extremadamente gore, que finalmente la historia jamás fue publicada. Toda esta información fue divulgada en la Comic Book Resources.
BATI-ASESINOS Y OTROS
El batiuniverso actual tiene la característica de mostrarnos una realidad más seria, más madura, más semejante al mundo en el que vivimos. En nuestro mundo tenemos a gente como Ted Bundy, Albert Fish, Fritz Haarmann, El Hijo de Sam, las Poquianchis o Goyo Cárdenas.
En las historias de Batman, además del personaje al que dedicamos este artículo, existe Cornelius Stirk, quien gusta de extraer los corazones a sus vícimas y comérselos, o “Matadero” quien asesina a los miembros de su familia.
El mundo del “serial killer” es tanto complejo como aterrador. Por fortuna, siempre que la batiseñal brille en el cielo no tendremos que tenerles miedo.
Publicado originalmente en la revista "Comic Zone".
¿Y SI BATMAN HUBIERA PROTAGONIZADO LA HISTORIA DE "FRANKENSTEIN"?
“Elseworlds”: La línea de DC Comics que nos plantea historias alternativas de los héroes en lugares o situaciones en las que no podían ni debían haber existido. Hemos visto la nave que llevaba a Kal-El aterrizando en la Ex Unión Soviética en “Red Son”, o a Flash recibiendo la bala que iba para John F. Kennedy en “Flashpoint”.
En “Castle of the Bat” (“El Castillo del Murciélago”) somos testigos una de las más famosas historias de terror protagonizada por uno de los personajes más famosos de los cómics.
¿La historia? Frankenstein, de Mary W. Shelley.
¿El personaje? Batman.
BRUCE WAYNE CRECIÓ Y ESTUDIÓ MEDICINA... IGUAL QUE SU PADRE
En la historia original, la familia Wayne sale del cine después de ver “La Marca del Zorro”. Deciden cruzar por un callejón, y es allí donde Thomas y Martha son asesinados por Joe Chill. Este trauma mata a Bruce Wayne y da vida a Batman.
En “Castle of the Bat”, ambientada en 1819 en Ingoldstadt, Alemania (un año después de la publicación de la novela de Shelley), la familia Wayne sale del teatro y van en su carruaje en un camino desolado, acaban de ver “Sueño en una noche de verano” de William Shakespeare, cuando son atacados por un ladrón a mitad del camino. La última conversación que Bruce tiene con su padre es sobre su vocación... por eso decide estudiar medicina, igual que su progenitor.
El sirviente de éste Bruce Wayne alemán se llama Alfredo. Es jorobado, al igual que Fritz, el criado del doctor Frankenstein sólo en la película, -pues en la novela original no tiene ninguno-. El oficial que está a cargo de la investigación sobre el misterioso “Bat-Man” que acosa a los criminales en los caminos de Alemania en este universo alternativo es el Bürgermeister Gordon... quien es, obviamente, la versión germana del siglo XIX del Comisionado Jim Gordon.
PERO VOLVAMOS A LA HISTORIA...
...que sigue con Wayne estudiando medicina, hasta que descubre una cueva llena de murciélagos en las bóvedas de la vieja escuela de medicina, donde hay un laboratorio con órganos humanos de donadores para que los estudiantes aprendieran... alli encuentra un frasco con un cerebro. En la etiqueta que clasifica por nombres se lee: “WAYNE”.
En la bati-versión versión de Frankenstein, el Dr. Bruce Wayne creará al monstruo con el cerebro de su difunto padre. El proceso en que da vida a la criatura es el mismo que todos conocemos: La noche tormentosa, el cuerpo subiendo en una camilla, recibiendo el relámpago, y el doctor exclamando lleno de júblio al percatarse que su creación se mueve: “¡Está vivo, está vivo!”. Una escena que ha quedado grabada en la mente de todos los cinéfilos y todos los aficionados al género de terror, sin duda alguna y que en este elseworld se reproduce de forma excelente.
Los amores y enemigos del Dr. Wayne no faltan: Van Klooster es el asesino que sustituye a Joe Chill, el Dr. Seltsam, maestro de Bruce en la Facultad de Medicina, antagoniza de manera muy ingeniosa la cuestión de la ética médica. En el lado amoroso aparece Julia Lavenza, que no es ningún personaje de la batifamilia, pero si sustituye a Elizabeth, personaje de la novela de Mary Shelley.
EL MOMENTO DE LA VENGANZA
Wayne inyecta el cuerpo de la criatura con un suero para que esta obtenga habilidades de un murciélago y lo disfraza de tal forma que asuste a sus rivales, (con el manto del murciélago que todos conocemos) pues como dice el Batman de nuestra continuidad: “los criminales son cobardes y supersticiosos”.
Ahora, el monstruo de Bruce Wayne, con el cerebro de su brillante padre Thomas, sale a los caminos de Ingoldstadt a atacar criminales y ladrones; pero por supuesto, a buscar al hombre que lo mató y a vengarse. Wayne lo bautiza como “The Bat-Man”.
Conforme pasa el tiempo, la criatura adquiere rasgos de murciélago, y secuestra a Julia. Entretanto, el Dr. Seltsman planea pervertir las ideas de Wayne, y el Bürgermeister Gordon dirige a una turba furiosa con antorchas, dispuestos a quemar el hogar del Dr. Bruce Wayne... igual que en la vieja película protagonizada por Boris Karloff.
JURANDO POR HIPÓCRATES
Un aspecto importante de este elseworld es el giro que le da a la obsesión de Bruce Wayne por nunca matar a un ser humano. Aquí no se centra en la perspectiva del millonario de Gotham City, sino en el Juramento de Hipócrates. La trama del cómic se mueve constantemente en la ética del médico, de salvar vidas por encima de todo. Un caption reproduce un fragmento del juramento en la última página del cómic: Cualquier cosa que yo vea; diga o entienda en la sociedad, sea en el ejercicio de mi profesión o fuera de el, si es conveniente que no se divulgue, la guardaré en secreto con el mayor cuidado..., haciendo referencia, como resulta claro, a la identidad secreta de Bruce Wayne.
¡ESTÁ VIVO, ESTÁ VIVO!
La inspiración directa de “Castle of the Bat” es, como ya se dijo, la novela “Frankenstein” de Mary. W. Shelley y la adaptación fílmica “Castle of Frankenstein”, dirigida en 1931 por el genial director británico James Whale, quien también adaptó “El Hombre Invisible”.
Con esa película, Boris Karloff se convirtió en el ícono del cine de terror a blanco y negro, con su rostro impasible, su cabeza enorme y sus dos tornillos a los lados, imagen por excelencia del monstruo creado por el inmortal doctor.
Con respecto a la novela original, “Frankenstein o el moderno Prometeo” publicada en 1818 por Mary Wollstonecraft Shelley: La novela es una alegoría a la perversión que puede traer el desafío científico y se enfoca en la ética médica. Sobre esta grandiosa novela ya se ha dicho prácticamente todo.
“Castle of the Bat” destaca por el dibujo de Bo Hampton: unas acuarelas que hacen ver un cómic de terror como una obra hermosa.
“Castle of the Bat” es más que un elseworld: es una excelente fusión de cine, literatura y cómic.
Artículo publicado en la revista "Comic Zone".
En “Castle of the Bat” (“El Castillo del Murciélago”) somos testigos una de las más famosas historias de terror protagonizada por uno de los personajes más famosos de los cómics.
¿La historia? Frankenstein, de Mary W. Shelley.
¿El personaje? Batman.
BRUCE WAYNE CRECIÓ Y ESTUDIÓ MEDICINA... IGUAL QUE SU PADRE
En la historia original, la familia Wayne sale del cine después de ver “La Marca del Zorro”. Deciden cruzar por un callejón, y es allí donde Thomas y Martha son asesinados por Joe Chill. Este trauma mata a Bruce Wayne y da vida a Batman.
En “Castle of the Bat”, ambientada en 1819 en Ingoldstadt, Alemania (un año después de la publicación de la novela de Shelley), la familia Wayne sale del teatro y van en su carruaje en un camino desolado, acaban de ver “Sueño en una noche de verano” de William Shakespeare, cuando son atacados por un ladrón a mitad del camino. La última conversación que Bruce tiene con su padre es sobre su vocación... por eso decide estudiar medicina, igual que su progenitor.
El sirviente de éste Bruce Wayne alemán se llama Alfredo. Es jorobado, al igual que Fritz, el criado del doctor Frankenstein sólo en la película, -pues en la novela original no tiene ninguno-. El oficial que está a cargo de la investigación sobre el misterioso “Bat-Man” que acosa a los criminales en los caminos de Alemania en este universo alternativo es el Bürgermeister Gordon... quien es, obviamente, la versión germana del siglo XIX del Comisionado Jim Gordon.
PERO VOLVAMOS A LA HISTORIA...
...que sigue con Wayne estudiando medicina, hasta que descubre una cueva llena de murciélagos en las bóvedas de la vieja escuela de medicina, donde hay un laboratorio con órganos humanos de donadores para que los estudiantes aprendieran... alli encuentra un frasco con un cerebro. En la etiqueta que clasifica por nombres se lee: “WAYNE”.
En la bati-versión versión de Frankenstein, el Dr. Bruce Wayne creará al monstruo con el cerebro de su difunto padre. El proceso en que da vida a la criatura es el mismo que todos conocemos: La noche tormentosa, el cuerpo subiendo en una camilla, recibiendo el relámpago, y el doctor exclamando lleno de júblio al percatarse que su creación se mueve: “¡Está vivo, está vivo!”. Una escena que ha quedado grabada en la mente de todos los cinéfilos y todos los aficionados al género de terror, sin duda alguna y que en este elseworld se reproduce de forma excelente.
Los amores y enemigos del Dr. Wayne no faltan: Van Klooster es el asesino que sustituye a Joe Chill, el Dr. Seltsam, maestro de Bruce en la Facultad de Medicina, antagoniza de manera muy ingeniosa la cuestión de la ética médica. En el lado amoroso aparece Julia Lavenza, que no es ningún personaje de la batifamilia, pero si sustituye a Elizabeth, personaje de la novela de Mary Shelley.
EL MOMENTO DE LA VENGANZA
Wayne inyecta el cuerpo de la criatura con un suero para que esta obtenga habilidades de un murciélago y lo disfraza de tal forma que asuste a sus rivales, (con el manto del murciélago que todos conocemos) pues como dice el Batman de nuestra continuidad: “los criminales son cobardes y supersticiosos”.
Ahora, el monstruo de Bruce Wayne, con el cerebro de su brillante padre Thomas, sale a los caminos de Ingoldstadt a atacar criminales y ladrones; pero por supuesto, a buscar al hombre que lo mató y a vengarse. Wayne lo bautiza como “The Bat-Man”.
Conforme pasa el tiempo, la criatura adquiere rasgos de murciélago, y secuestra a Julia. Entretanto, el Dr. Seltsman planea pervertir las ideas de Wayne, y el Bürgermeister Gordon dirige a una turba furiosa con antorchas, dispuestos a quemar el hogar del Dr. Bruce Wayne... igual que en la vieja película protagonizada por Boris Karloff.
JURANDO POR HIPÓCRATES
Un aspecto importante de este elseworld es el giro que le da a la obsesión de Bruce Wayne por nunca matar a un ser humano. Aquí no se centra en la perspectiva del millonario de Gotham City, sino en el Juramento de Hipócrates. La trama del cómic se mueve constantemente en la ética del médico, de salvar vidas por encima de todo. Un caption reproduce un fragmento del juramento en la última página del cómic: Cualquier cosa que yo vea; diga o entienda en la sociedad, sea en el ejercicio de mi profesión o fuera de el, si es conveniente que no se divulgue, la guardaré en secreto con el mayor cuidado..., haciendo referencia, como resulta claro, a la identidad secreta de Bruce Wayne.
¡ESTÁ VIVO, ESTÁ VIVO!
La inspiración directa de “Castle of the Bat” es, como ya se dijo, la novela “Frankenstein” de Mary. W. Shelley y la adaptación fílmica “Castle of Frankenstein”, dirigida en 1931 por el genial director británico James Whale, quien también adaptó “El Hombre Invisible”.
Con esa película, Boris Karloff se convirtió en el ícono del cine de terror a blanco y negro, con su rostro impasible, su cabeza enorme y sus dos tornillos a los lados, imagen por excelencia del monstruo creado por el inmortal doctor.
Con respecto a la novela original, “Frankenstein o el moderno Prometeo” publicada en 1818 por Mary Wollstonecraft Shelley: La novela es una alegoría a la perversión que puede traer el desafío científico y se enfoca en la ética médica. Sobre esta grandiosa novela ya se ha dicho prácticamente todo.
“Castle of the Bat” destaca por el dibujo de Bo Hampton: unas acuarelas que hacen ver un cómic de terror como una obra hermosa.
“Castle of the Bat” es más que un elseworld: es una excelente fusión de cine, literatura y cómic.
Artículo publicado en la revista "Comic Zone".
OUR WORLDS AT WAR: DC COMICS EN GUERRA
En el año 2000, tras un proceso electoral bastante arduo, llegó a la Casa Blanca un hombre que destacaría por llevar las riendas de su país de una forma bastante cuestionable. Se trataba de un tipo cruel y manipulador, que se movía tras una imagen de rectitud y conservadurismo, incluso por su culpa hubo una terrible guerra. ¿Alguien sabe de quien se trata? Quien haya dicho “George W. Bush”, está equivocado, porque el nombre de este presidente es Lex Luthor, quien hizo de las suyas en la saga Our Worlds At War (Nuestros Mundos En Guerra).
ANTECEDENTES
La historia comienza cuando Estados Unidos elige como presidente a Luthor. Un evento de considerable importancia para DC. El Comandante en Jefe exhortó a seguir el ejemplo de gente admirable, como la JLA o Superman, mientras que por otro lado, Empresas Wayne se enfocó a desprestigiarlo.
Durante el año 2000, Brainiac, para variar, invadió Metropolis, soltando el virus B13. Luthor negoció con el ser extraterrestre el conocimiento de su nueva tecnología a cambio de su hija (si, leyeron bien, Lex prefirió regalar a su hija a cambio de satisfacer su ego), y quedó ante el mundo como el gran hombre que derrotó a Brainiac y le regaló a Metropolis una tecnología que en milenios no vería siquiera. Lo que el gran enemigo de Superman ignoró fue que Brainiac se retiraba temporalmente, pero iba a volver a la Tierra. Un año después, Luthor recibe una visita a la Casa Blanca: se trata de una atractiva muchacha que le aconseja iniciar una guerra, para que él quede como el héroe... la chica en cuestión es Lena Luthor, su hija. Ha crecido a causa de la relatividad por ser aprendiz de Brainiac.
Y es así como llega Imperiex, una fuerza cósmica destructora de galaxias. Su labor es destruir el universo entero, por lo que todas las razas extraterrestres y todos los mundos se alían . Entre ellos el despiadado dictador de Apokolips: Darkseid (quien se siente algo incómodo de trabajar al lado del “Presidente Insecto”). Abiertamente, todo el universo le declara la guerra a Imperiex. Vemos desfilar a los héroes del Universo DC, hasta que su más grande representante lo destruye, para permitir la entrada de un mal mayor: Brainiac 13.
¿REALIDAD O FICCIÓN?
En el 2001 DC Comics sorprendió con un crossover que planteaba temas que fusionaban la ficción con la realidad de forma impresionante: un presidente cruel que permite una guerra a sabiendas de lo que va a pasar, alianzas entre seres totalmente distintos entre si y un ataque a las torres gemelas de una ciudad (las de Lexcorp en Metropolis, para mayores datos)... ¿Extraño, verdad? Hasta pareciera que toda la saga es una indirecta al gobierno de Estados Unidos, a no ser porque todo fue un estupendo juego de sincronicidad que hizo que varios elementos del mundo real y el mundo de los comics coincidieran.
EL HORROR DE LA GUERRA
A diferencia de otras sagas y de otros episodios que desfilan en los comics, Our Worlds At War destaca por demostrar la guerra como realmente es: nada divertida, nada emocionante, nada graciosa. Un infierno donde la victoria no existe, sólo la derrota para todo participante y para todos los bandos. Hay incontables bajas, numerosas muertes, y malos entendidos entre un planeta y otro por cuestiones bastante idiotas (Brainiac 13 ataca usando la tecnología de Metropolis a Apokolips, y Darkseid le declara la guerra a la Tierra, rompiendo la alianza sin ninguna consideración), y son destruidas ciudades con habitantes que nada tienen que ver con el conflicto.
Como en toda guerra. El párrafo anterior, si elimináramos “Our Worlds At War”, “Planeta”, “Brainiac 13”, “Metropolis”, “Apokolips” y “Darkseid” y lo sustituyésemos por “Vietnam”, “Inglaterra”, “Alemania”, “Estados Unidos”, “Rusia”, esto no parecería una reseña sobre comics sino un ensayo histórico.
DURANTE LA BATALLA
Our Worlds At War fue todo un evento para el Universo DC. Después nada volvería a ser el como antes: el Mayor Lane, padre de Lois, muere defendiendo la Casa Blanca. Queen Hippolyta, la madre de Wonder Woman, también muere, y su hija termina con su hermoso rostro repleto de rasguños. Los padres de Clark Kent también, cuando una sonda de Imperiex devasta Kansas, y por supuesto, Smallville. Aquaman se despide de la faz de la Tierra junto con muchos peces, dejando el océano pintado de rojo, Steel termina por liberar a Doomsday (última arma del Presidente Luthor para acabar con Imperiex... cabe señalar la mordaz critica a la irresponsabilidad de los gobernantes. Lex prefiere dejar libre a uno de los seres más agresivos de su universo para, según él, salvar al mundo). Guy Gardner y Maxima no son la excepción.
La panorámica del campo de batalla, en el espacio, nos permite ver a los más grandes héroes de la Tierra, como Flash, Martian Manhunter y Green Lantern, gravemente heridos.
Los niños y los animales no son la excepción: Superboy, Impulse, Robin, Wonder Girl, Secret y todo Young Justice sufren considerablemente, el segundo queda en estado se shock. Mientras que Krypto está a punto de ser aplastado por Imperiex... como suele suceder en los comics, muchos de los personajes antes mencionados “regresarían de la muerte”.
DESPUÉS DE LA TEMPESTAD...
La historia fue una ironía asombrosa, pues la guerra sólo sirvió para convertir a Luthor en héroe por su excelente manejo de la situación. La reconstrucción de la Tierra tomó tiempo, y contrariamente a lo que cree, en las páginas de los comics de DC se siguen declarando guerras. ¿Que chistoso, no? Parece que los seres vivos no entendemos, ya sea en los comics o en la vida real.
Artículo publicado en la revista "Comic Zone".
ANTECEDENTES
La historia comienza cuando Estados Unidos elige como presidente a Luthor. Un evento de considerable importancia para DC. El Comandante en Jefe exhortó a seguir el ejemplo de gente admirable, como la JLA o Superman, mientras que por otro lado, Empresas Wayne se enfocó a desprestigiarlo.
Durante el año 2000, Brainiac, para variar, invadió Metropolis, soltando el virus B13. Luthor negoció con el ser extraterrestre el conocimiento de su nueva tecnología a cambio de su hija (si, leyeron bien, Lex prefirió regalar a su hija a cambio de satisfacer su ego), y quedó ante el mundo como el gran hombre que derrotó a Brainiac y le regaló a Metropolis una tecnología que en milenios no vería siquiera. Lo que el gran enemigo de Superman ignoró fue que Brainiac se retiraba temporalmente, pero iba a volver a la Tierra. Un año después, Luthor recibe una visita a la Casa Blanca: se trata de una atractiva muchacha que le aconseja iniciar una guerra, para que él quede como el héroe... la chica en cuestión es Lena Luthor, su hija. Ha crecido a causa de la relatividad por ser aprendiz de Brainiac.
Y es así como llega Imperiex, una fuerza cósmica destructora de galaxias. Su labor es destruir el universo entero, por lo que todas las razas extraterrestres y todos los mundos se alían . Entre ellos el despiadado dictador de Apokolips: Darkseid (quien se siente algo incómodo de trabajar al lado del “Presidente Insecto”). Abiertamente, todo el universo le declara la guerra a Imperiex. Vemos desfilar a los héroes del Universo DC, hasta que su más grande representante lo destruye, para permitir la entrada de un mal mayor: Brainiac 13.
¿REALIDAD O FICCIÓN?
En el 2001 DC Comics sorprendió con un crossover que planteaba temas que fusionaban la ficción con la realidad de forma impresionante: un presidente cruel que permite una guerra a sabiendas de lo que va a pasar, alianzas entre seres totalmente distintos entre si y un ataque a las torres gemelas de una ciudad (las de Lexcorp en Metropolis, para mayores datos)... ¿Extraño, verdad? Hasta pareciera que toda la saga es una indirecta al gobierno de Estados Unidos, a no ser porque todo fue un estupendo juego de sincronicidad que hizo que varios elementos del mundo real y el mundo de los comics coincidieran.
EL HORROR DE LA GUERRA
A diferencia de otras sagas y de otros episodios que desfilan en los comics, Our Worlds At War destaca por demostrar la guerra como realmente es: nada divertida, nada emocionante, nada graciosa. Un infierno donde la victoria no existe, sólo la derrota para todo participante y para todos los bandos. Hay incontables bajas, numerosas muertes, y malos entendidos entre un planeta y otro por cuestiones bastante idiotas (Brainiac 13 ataca usando la tecnología de Metropolis a Apokolips, y Darkseid le declara la guerra a la Tierra, rompiendo la alianza sin ninguna consideración), y son destruidas ciudades con habitantes que nada tienen que ver con el conflicto.
Como en toda guerra. El párrafo anterior, si elimináramos “Our Worlds At War”, “Planeta”, “Brainiac 13”, “Metropolis”, “Apokolips” y “Darkseid” y lo sustituyésemos por “Vietnam”, “Inglaterra”, “Alemania”, “Estados Unidos”, “Rusia”, esto no parecería una reseña sobre comics sino un ensayo histórico.
DURANTE LA BATALLA
Our Worlds At War fue todo un evento para el Universo DC. Después nada volvería a ser el como antes: el Mayor Lane, padre de Lois, muere defendiendo la Casa Blanca. Queen Hippolyta, la madre de Wonder Woman, también muere, y su hija termina con su hermoso rostro repleto de rasguños. Los padres de Clark Kent también, cuando una sonda de Imperiex devasta Kansas, y por supuesto, Smallville. Aquaman se despide de la faz de la Tierra junto con muchos peces, dejando el océano pintado de rojo, Steel termina por liberar a Doomsday (última arma del Presidente Luthor para acabar con Imperiex... cabe señalar la mordaz critica a la irresponsabilidad de los gobernantes. Lex prefiere dejar libre a uno de los seres más agresivos de su universo para, según él, salvar al mundo). Guy Gardner y Maxima no son la excepción.
La panorámica del campo de batalla, en el espacio, nos permite ver a los más grandes héroes de la Tierra, como Flash, Martian Manhunter y Green Lantern, gravemente heridos.
Los niños y los animales no son la excepción: Superboy, Impulse, Robin, Wonder Girl, Secret y todo Young Justice sufren considerablemente, el segundo queda en estado se shock. Mientras que Krypto está a punto de ser aplastado por Imperiex... como suele suceder en los comics, muchos de los personajes antes mencionados “regresarían de la muerte”.
DESPUÉS DE LA TEMPESTAD...
La historia fue una ironía asombrosa, pues la guerra sólo sirvió para convertir a Luthor en héroe por su excelente manejo de la situación. La reconstrucción de la Tierra tomó tiempo, y contrariamente a lo que cree, en las páginas de los comics de DC se siguen declarando guerras. ¿Que chistoso, no? Parece que los seres vivos no entendemos, ya sea en los comics o en la vida real.
Artículo publicado en la revista "Comic Zone".
LOS SUPERHÉROES SALEN DEL CLOSET

El mundo cambia y los cómics no son la excepción. Ahora que la diversidad sexual es un aspecto necesario para crear una sociedad más tolerante, el mundo de los globos y las viñetas hace lo mismo.
¿Personajes gays y lesbianas? Eso era algo que en los sesentas era impensable, pero ahora es tan normal, que Kathy Kane, Northstar o Maggie Sawyer aceptan su condición sin ningún tapujo.
Estos personajes no entran en una caseta telefónica con su disfraz de batalla… les basta con salir del closet. Demos un repaso por algunos de los “openly” de los cómics.
MARVEL: MÁS HUMANO QUE UN MUTANTE
Desde sus inicios, la llamada casa de las ideas se ha caracterizado por crear personajes más humanos, más creíbles y con diferencias. Tal es el caso de entregarles a los lectores un personaje alcohólico (Iron Man), una auténtica familia, con todos sus conflictos (Los 4 Fantásticos), un muchacho con problemas económicos (Peter Parker) y por supuesto, un homosexual llamado Northstar.
Northstar hace su primera aparición en Uncanny X-Men #120, en abril de 1979. Desde un principio, John Byrne tuvo la idea de crearlo como homosexual, describiendo todo el proceso que era para Northstar salir del closet.
Jean-Paul Beaubier -el verdadero nombre de Northstar- tiene que tolerar doble discriminación: ser mutante y además, ser gay, enfrentando no solo villanos sino también personajes que a pesar de estar de su lado son extremadamente homófobos, como Paulie Provenzano. Su salida del closet se da cuando tras adoptar a Joanne, una bebé infectada con el virus del VIH, la niña muere y Northstar se siente obligado a declararse gay ante la comunidad mutante.
La importancia de Northstar radica en que fue uno de los primeros personajes en declarase gay, y que sería uno de los primeros de tantos, como el caso de la versión Ultimate de Colossus, en la que es gay y Northstar es su pareja.
MYSTIQUE Y DESTINY
Mystique fue otro de esos casos. Raven Darkholme, la mutante con el poder de cambiar de forma, cambia también sus preferencias sexuales, lo que nos da a un personaje bisexual. Uno de sus más grandes amores fue Irene Adler, alias Destiny, personaje invidente con el poder de predecir el futuro. El romance entre las dos mutantes empezó, dentro de la historia de los X-Men, en los inicios del siglo XX, hasta que Adler muere, significando una gran pérdida para Mystique.
Wiccan y Hulkling, quienes formaron parte de la resistencia del Capitán América en la Civil War, son más que compañeros de equipo… según las especulaciones de los fans, por ejemplo, en el “San Diego Convention panel” estos dos personajes comparten, además de preferencias sexuales, una vida íntima… algo impensable durante los años 60’s o 70’s, incluso 80’s. Pero que actualmente es una posibilidad tan simple y común entre los lectores como saber que Peter Parker es Spiderman.
DC NO SE QUEDA ATRÁS
Una época que destruyó a los cómics fueron los años cincuentas, cuando Frederick Werthman, psiquiatra germano estadounidense, publicó su libro llamado “Seduction of the innocent”, donde responsabiliza a los cómics de fomentar la delincuencia juvenil y a Batman la homosexualidad.
Lo sentimos mucho, señor Werthman. El personaje del batiuniverso con preferencias sexuales distintas no fue Batman, quien actualmente tiene entre sus conquistas a tantas mujeres como James Bond… quien fue lesbiana fue Batwoman.
En su retorno a los cómics, el personaje cuya verdadera identidad es Kathy Kane tuvo un romance con la detective Renee Montoya, de la policía de Gotham City.
Originalmente, Batwoman apareció en Detective Comics #233. En septiembre de 1979 Batwoman desaparece de la continuidad de DC, asesinada por la Liga de Asesinos y Tigre de Bronce… después de todo, era muy “ñoña” para los tiempos que se avecinaban, en que los cómics eran más maduros, más serios.
En la serie “52”, Batwoman reaparece como una socialite, con un diseño del soberbio dibujante Alex Ross.
El personaje demostrará secretos dentro de secretos, pues debe esconder ante algunas personas no solo su identidad secreta, sino su preferencia sexual.
Maggie Sawyer, oficial de Metropolis, es otro de los personajes lésbicos de DC, a pesar de ser una gran amiga de Lois Lane, tuvo por pareja a Toby Raines, periodista de un diario rival.
WATCHMEN DE MOORE Y GIBBONS: TRASCENDENTE EN TODOS LOS SENTIDOS
No se puede dejar de mencionar el clásico Watchmen, de Alan Moore, donde el romance de Captain Metropolis y Hooded Justice fue un elemento que sorprendió a los lectores… en fin, de cualquier forma, “Watchmen” es una obra sorprendente desde cualquier ángulo. La salida del closet de estos personajes es en “Watchmen #9”.
THE AUTHORITY
Warren Ellis, uno de los escritores de cómics más importantes de la actualidad, en su serie “The Authority” nos presenta a Apollo y Midnighter, -clara referencia a Superman y Batman- una pareja gay. Al principio, Ellis dejaba pistas en los lectores para que intuyeran su homosexualidad, pero no es sino hasta que la relación de los dos resulta ser más que evidente y abierta.
¡NI QUE FUERA PARA TANTO!
Como es de esperarse, personajes gays, lésbicos y bisexuales ha hecho que los sectores conservadores peguen el grito al cielo. Sobran las páginas, blogs y foros de internet con quejas sobre la nueva Batwoman. Incluso John Byrne no pudo introducir a Northstar como homosexual en un principio.
Los personajes arriba mencionados tienen buenos y malos momentos, incluso para una de las más grandes villanas de Marcel fue un duro golpe enfrentar la pérdida de su amada Destiny, y las discusiones entre René Montoya y Kane son las de cualquier pareja, sin importar que sean homo u hetero. Es pues, un reflejo de la realidad.
Los cómics evolucionan. En un mundo donde las sociedades de convivencia están a la orden del día, era inminente que habría personajes representando a todas las minorías no sólo de Estados Unidos sino del mundo.
Artículo publicado en la revista "Comic Zone".
X-FILES: LA VERDAD ESTÁ ALLÍ FUERA
Actividad paranormal. Secuestros de extraterrestres. Naves espaciales aterrizando en la Tierra. ¿Qué opina el gobierno estadounidense al respecto? Pues que niega tener conocimiento. Con esta premisa, Chris Carter creó una de las series de ciencia ficción más memorables en la historia de la televisión. Con nueve temporadas, dos películas y un par de agentes inolvidables.
Los X-Files, o Los Expedientes Secretos X.
EL PRIMER EXPEDIENTE X
La historia detrás de la historia de “The X-Files” comienza cuando el californiano Chris Carter, quien había estudiado periodismo y se había graduado en 1979, veía durante su adolescencia la serie televisiva “Kolchak: The night stalker” que trataba sobre un reportero que investigaba casos sobrenaturales. Esto sería decisivo en su vida, para la creación de la serie que lo catapultaría a la fama.
Carter trabajaba en comedias televisivas, y ya estaba cansado. Quería inventar algo nuevo. De modo que inspirado en aquel programa, en su profesión, en los recuerdos que le tocaron vivir del escándalo Watergate y en un informe donde se señalaba que 3.7 millones de estadounidenses aseguraban haber sido abducidos por extraterrestres, desarrolló un programa que tomaba ingredientes de la cultura popular y la mitología (vampiros, fantasmas, sectas satánicas, poderes psíquicos) y las llamadas “Teorías de la Conspiración” (conceptos como el Área 51, la ocultación por parte de los gobiernos de vida extraterrestre, convenios de países poderosos con seres de otros mundos que le esconden a los medios y a la opinión pública, etcétera) un programa novedoso, fresco, y rodeado de un aire de misterio. Un auténtico fenómeno que se extendió de 1993 a 2002.
Los X-Files, desde luego.
La serie se centra en dos agentes: Fox Mulder y Dana Scully. La tarea de ambos es investigar los llamados “Expedientes X”, que se refieren a los casos archivados del FBI con temática inexplicable. Los dos agentes son polos opuestos. Fox Mulder es un creyente. Dan Scully es una escéptica. El punto de vista de Scully se basa en los hechos, en la certeza, en las cifras, en la documentación bibliográfica, en la objetividad. Mulder, por su parte, “no confía en nadie”. Él quiere creer, y como es de esperarse, cree. En todo lo inexplicable. La escencia de la serie se basaba en una mutua discusión de puntos de vista. De Fox y de Dana. Dejando al espectador, siempre que el episodio terminaba, con la pregunta rondándo por su cabeza: “¿Realmente quien tiene razón?”
“¡SÉ LO QUE VI, MULDER!”
Durante la primer temporada, “The X-Files” gozó de un éxito moderado. No fue sino hasta la segunda temporada que la serie empezó a crecer hasta convertirse en un verdadero fenómeno de masas. Junto con los fans, la serie iba creciendo: en argumentos, en personajes y en la trama central. Poco a poco nos percatamos de la existencia de los verdaderos antagonistas de la serie: una organización secreta dentro del Gobierno estadounidense conocida como El Sindicato, que oculta una terrible verdad. El principal representante es el Hombre del Cigarro, uno de los grandes malvados de la serie que consigue en más de una ocasión cerrar los Expedientes X.
El binomio “Creyente (Mulder) y esceptica (Scully) tiene sus modificaciones en la serie, pues hay casos en los que Scully no tiene respuesta de muchos de los casos. Todo esto sucede paulatinamente, en dos tipos de episodios como estaba catalogada la serie: los “mitológicos”, que se refiere a la trama central, sobre una conspiración gubernamental para esconder la verdad sobre los extraterrestres, que conformaban una tercera parte de las temporadas y algunos se extendían a lo largo de dos partes y los episodios “independientes” que por lo general tenían una temática de misterio y sobrenatural, y se centraban tanto en cuestiones “inexplicables” como en varios de los personajes tanto principales como secundarios. Este elemento de dividir en dos las temáticas producía una gran frescura a la serie.
“NO CONFÍES EN NADIE, SCULLY”
La originalidad de la serie se basaba en el ingenio de Carter para emplear elementos sobenaturales, conspiraciones e invasiones extraterrestres e incorporarlos de manera ingeniosa en la trama. De esta forma tenemos desde adaptaciones de “Frankenstein” de James Whale, hasta referencias al “Chupacabras” pasando por una visión original de las invasiones extraterrestres, centradas no en la típica destrucción del planeta, sino mediante un virus conocido como “Pureza” o “El Cáncer negro”, para limpiar la Tierra de una vez por todas.
Otro de los aspectos más interesante de los “X-Files” se basaba en la fría relación de Mulder y Scully. Durante mucho tiempo los seguidores de la serie se cuestionaron si los agentes debían o no iniciar una relación… claro, esto tomó su tiempo.
El éxito de los “X-Files” hizo que la serie ganara más de 60 premios, entre los que se encontraron 7 premios Emmy y obtuviera más de 141 nominaciones.
No confiar en nadie era uno de los consejos de la serie. Y a juzgar por la incertidumbre, por los gobiernos que ocultan la verdad y por seres sobrenaturales que buscan ultimar a la humanidad, ese es el único consejo que Mulder y Scully podían aceptar.
Artículo publicado en la edición especial de "VK" sobre los "Expedientes secretos X".
Los X-Files, o Los Expedientes Secretos X.
EL PRIMER EXPEDIENTE X
La historia detrás de la historia de “The X-Files” comienza cuando el californiano Chris Carter, quien había estudiado periodismo y se había graduado en 1979, veía durante su adolescencia la serie televisiva “Kolchak: The night stalker” que trataba sobre un reportero que investigaba casos sobrenaturales. Esto sería decisivo en su vida, para la creación de la serie que lo catapultaría a la fama.
Carter trabajaba en comedias televisivas, y ya estaba cansado. Quería inventar algo nuevo. De modo que inspirado en aquel programa, en su profesión, en los recuerdos que le tocaron vivir del escándalo Watergate y en un informe donde se señalaba que 3.7 millones de estadounidenses aseguraban haber sido abducidos por extraterrestres, desarrolló un programa que tomaba ingredientes de la cultura popular y la mitología (vampiros, fantasmas, sectas satánicas, poderes psíquicos) y las llamadas “Teorías de la Conspiración” (conceptos como el Área 51, la ocultación por parte de los gobiernos de vida extraterrestre, convenios de países poderosos con seres de otros mundos que le esconden a los medios y a la opinión pública, etcétera) un programa novedoso, fresco, y rodeado de un aire de misterio. Un auténtico fenómeno que se extendió de 1993 a 2002.
Los X-Files, desde luego.
La serie se centra en dos agentes: Fox Mulder y Dana Scully. La tarea de ambos es investigar los llamados “Expedientes X”, que se refieren a los casos archivados del FBI con temática inexplicable. Los dos agentes son polos opuestos. Fox Mulder es un creyente. Dan Scully es una escéptica. El punto de vista de Scully se basa en los hechos, en la certeza, en las cifras, en la documentación bibliográfica, en la objetividad. Mulder, por su parte, “no confía en nadie”. Él quiere creer, y como es de esperarse, cree. En todo lo inexplicable. La escencia de la serie se basaba en una mutua discusión de puntos de vista. De Fox y de Dana. Dejando al espectador, siempre que el episodio terminaba, con la pregunta rondándo por su cabeza: “¿Realmente quien tiene razón?”
“¡SÉ LO QUE VI, MULDER!”
Durante la primer temporada, “The X-Files” gozó de un éxito moderado. No fue sino hasta la segunda temporada que la serie empezó a crecer hasta convertirse en un verdadero fenómeno de masas. Junto con los fans, la serie iba creciendo: en argumentos, en personajes y en la trama central. Poco a poco nos percatamos de la existencia de los verdaderos antagonistas de la serie: una organización secreta dentro del Gobierno estadounidense conocida como El Sindicato, que oculta una terrible verdad. El principal representante es el Hombre del Cigarro, uno de los grandes malvados de la serie que consigue en más de una ocasión cerrar los Expedientes X.
El binomio “Creyente (Mulder) y esceptica (Scully) tiene sus modificaciones en la serie, pues hay casos en los que Scully no tiene respuesta de muchos de los casos. Todo esto sucede paulatinamente, en dos tipos de episodios como estaba catalogada la serie: los “mitológicos”, que se refiere a la trama central, sobre una conspiración gubernamental para esconder la verdad sobre los extraterrestres, que conformaban una tercera parte de las temporadas y algunos se extendían a lo largo de dos partes y los episodios “independientes” que por lo general tenían una temática de misterio y sobrenatural, y se centraban tanto en cuestiones “inexplicables” como en varios de los personajes tanto principales como secundarios. Este elemento de dividir en dos las temáticas producía una gran frescura a la serie.
“NO CONFÍES EN NADIE, SCULLY”
La originalidad de la serie se basaba en el ingenio de Carter para emplear elementos sobenaturales, conspiraciones e invasiones extraterrestres e incorporarlos de manera ingeniosa en la trama. De esta forma tenemos desde adaptaciones de “Frankenstein” de James Whale, hasta referencias al “Chupacabras” pasando por una visión original de las invasiones extraterrestres, centradas no en la típica destrucción del planeta, sino mediante un virus conocido como “Pureza” o “El Cáncer negro”, para limpiar la Tierra de una vez por todas.
Otro de los aspectos más interesante de los “X-Files” se basaba en la fría relación de Mulder y Scully. Durante mucho tiempo los seguidores de la serie se cuestionaron si los agentes debían o no iniciar una relación… claro, esto tomó su tiempo.
El éxito de los “X-Files” hizo que la serie ganara más de 60 premios, entre los que se encontraron 7 premios Emmy y obtuviera más de 141 nominaciones.
No confiar en nadie era uno de los consejos de la serie. Y a juzgar por la incertidumbre, por los gobiernos que ocultan la verdad y por seres sobrenaturales que buscan ultimar a la humanidad, ese es el único consejo que Mulder y Scully podían aceptar.
Artículo publicado en la edición especial de "VK" sobre los "Expedientes secretos X".
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CIENCIA FICCIÓN Y OTROS SUBGÉNEROS DE FRIKIS
MAZINGER Z: ¿DIOS O DEMONIO?
Entre la gran variedad de personajes que nos ofrece el anime, encontramos magos, princesas, pilotos de carreras, alquimistas nacionales, vampiros y cazadores de éstos, criminales, policías y robots.
Pero si hay un tipo de personaje verdaderamente característico del anime, es sin duda el piloto de mechas. ¿Cuántos otakus no han soñado con ser uno de esos valientes conductores de robots gigantes? ¿Cuántos aficionados a la animación de oriente no han querido moverse entre rascacielos, aplastando automóviles y tanques? Gundam, Macross, Evangelion… ¡Nadie puede dudar que son grandes series de anime, tan grandes como los robots que las protagonizan!
Pero de entre todos los pilotos de mechas, ese subénero del anime que se enfoca en essos gigantescos robots, hay uno que destaca por ser quien mueve a uno de los mechas más famosos e importantes en la historia del anime.
¿Quién conoce el nombre del piloto? Así es… se trata de Koji Kabuto.
¿Quién conoce el nombre del gigantesco robot? Efectivamente: Mazinger Z.
LA MALDAD, Y EL TERROR, KOJI PUEDE DOMINAR…
Mazinger Z, creación de Go Nagai, ha sido uno de los mangas y animes que más han influido en la historia. Los cuatro volúmenes editados de 1972 a 1973 marcaron una época no sólo en Japón sino en el resto del mundo. En parte por la originalidad de sus historias y en parte por lo memorable de sus personajes, quienes son inolvidables: El baron Ashler, el Dr. Hell, Boss, el profesor Yumi y su hermosa hija; el Conde Decapitado y por supuesto, uno de los personajes más intrépidos y queridos no sólo del anime sino de toda la historia de la animación: Koji Kabuto.
Koji está al tanto del inmenso poder que tiene en sus manos: un gigantesco robot que lanza rayos, ondas caloríficas, puede despedir sus propios puños con fuerza atómica, vientos huracanados o cortar el acero como su fuera papel de china. De hecho, en japonés la palabra “mazinger” significa “dios/demonio”.
Esto oculta un profundo significado: quien controle a Mazinger puede convertirse en un dios o en un demonio. Puede ser bueno o malo. Al igual que las armas atómicas y cualquier conocimiento científico o tecnológico, no hay ni “bondad” ni “maldad” implícitas, sino sólo está el uso que los seres humanos le dan.
…Y CON ÉL, SU ROBOT, MAZINGER
“Mazinger es grande, es muy fuerte, es una furia”, decía la canción al inicio de la versión en español. Y efectivamente así es. En un principio, Koji quiere usar el enorme robot para su beneficio personal, su hedonismo y egolatría, como todo muchacho de su edad. Pero comprende que el poder no es para pasársela bien, sino para ayudar. Koji Kabuto es un personaje que encierra un concepto muy importante: la madurez.
Koji Kabuto es huérfano. Sus padres murieron en un experimento, dejándolo al cuidado de su abuelo, Juzo Kabuto.
Pese a la enorme responsabilidad que tiene Koji, no es diferente a muchos muchachos de su edad: se enamora, tiene un hermano menor de quien se hace cargo (Shiro Kabuto) y siente una gran afición por las motocicletas. Inquieto, rebelde, transgresor… sería como cualquier otro joven, salvo por el hecho de que cuando menos se lo espera tiene una resposabilidad mucho mayor: la de ser piloto de Mazinger Z y salvar a la humanidad de la sed de dominación mundial del Dr. Hell.
Originalmente, el encargado de hacer su voz en japonés fue Hiroya Ishimaru, quien también ha hecho la voz de Edward "Edge" Geraldine para la versión de Nintendo DS de Final Fantasy IV.
Artículo publicado en la revista "Otaku".
Pero si hay un tipo de personaje verdaderamente característico del anime, es sin duda el piloto de mechas. ¿Cuántos otakus no han soñado con ser uno de esos valientes conductores de robots gigantes? ¿Cuántos aficionados a la animación de oriente no han querido moverse entre rascacielos, aplastando automóviles y tanques? Gundam, Macross, Evangelion… ¡Nadie puede dudar que son grandes series de anime, tan grandes como los robots que las protagonizan!
Pero de entre todos los pilotos de mechas, ese subénero del anime que se enfoca en essos gigantescos robots, hay uno que destaca por ser quien mueve a uno de los mechas más famosos e importantes en la historia del anime.
¿Quién conoce el nombre del piloto? Así es… se trata de Koji Kabuto.
¿Quién conoce el nombre del gigantesco robot? Efectivamente: Mazinger Z.
LA MALDAD, Y EL TERROR, KOJI PUEDE DOMINAR…
Mazinger Z, creación de Go Nagai, ha sido uno de los mangas y animes que más han influido en la historia. Los cuatro volúmenes editados de 1972 a 1973 marcaron una época no sólo en Japón sino en el resto del mundo. En parte por la originalidad de sus historias y en parte por lo memorable de sus personajes, quienes son inolvidables: El baron Ashler, el Dr. Hell, Boss, el profesor Yumi y su hermosa hija; el Conde Decapitado y por supuesto, uno de los personajes más intrépidos y queridos no sólo del anime sino de toda la historia de la animación: Koji Kabuto.
Koji está al tanto del inmenso poder que tiene en sus manos: un gigantesco robot que lanza rayos, ondas caloríficas, puede despedir sus propios puños con fuerza atómica, vientos huracanados o cortar el acero como su fuera papel de china. De hecho, en japonés la palabra “mazinger” significa “dios/demonio”.
Esto oculta un profundo significado: quien controle a Mazinger puede convertirse en un dios o en un demonio. Puede ser bueno o malo. Al igual que las armas atómicas y cualquier conocimiento científico o tecnológico, no hay ni “bondad” ni “maldad” implícitas, sino sólo está el uso que los seres humanos le dan.
…Y CON ÉL, SU ROBOT, MAZINGER
“Mazinger es grande, es muy fuerte, es una furia”, decía la canción al inicio de la versión en español. Y efectivamente así es. En un principio, Koji quiere usar el enorme robot para su beneficio personal, su hedonismo y egolatría, como todo muchacho de su edad. Pero comprende que el poder no es para pasársela bien, sino para ayudar. Koji Kabuto es un personaje que encierra un concepto muy importante: la madurez.
Koji Kabuto es huérfano. Sus padres murieron en un experimento, dejándolo al cuidado de su abuelo, Juzo Kabuto.
Pese a la enorme responsabilidad que tiene Koji, no es diferente a muchos muchachos de su edad: se enamora, tiene un hermano menor de quien se hace cargo (Shiro Kabuto) y siente una gran afición por las motocicletas. Inquieto, rebelde, transgresor… sería como cualquier otro joven, salvo por el hecho de que cuando menos se lo espera tiene una resposabilidad mucho mayor: la de ser piloto de Mazinger Z y salvar a la humanidad de la sed de dominación mundial del Dr. Hell.
Originalmente, el encargado de hacer su voz en japonés fue Hiroya Ishimaru, quien también ha hecho la voz de Edward "Edge" Geraldine para la versión de Nintendo DS de Final Fantasy IV.
Artículo publicado en la revista "Otaku".
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